"Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad"





Antoine De Saint-Exupery


Que el próximo año, sea un año donde podamos hacer de nuestra vida, un auténtico sueño.

Pasar unas Felices Fiestas.

El complemento diario: en el parque

No es nada habitual para mí disfrutar de una tarde de martes con tiempo libre y en mi casa. Así que de 5 a 6 me asomé a las lagunas del parque para enredar con la cámara y la luz de la tarde. La foto tiene muy pocos ajustes, los mínimos para intentar reflejar lo más fiel posible los colores del momento.

Diciembre con nieve


 Tamajón, sábado 4 de diciembre.

No se equivocaron las predicciones y comenzamos el mes de diciembre con nieve cerca de Madrid, con la que pudimos disfrutar al menos la tarde del sábado. Al día siguiente la lluvia lo deshizo todo.

Dani y su perro


... paseando por un descampado de Valladolid.

Por el Jarama

Paseando por la orilla del río Jarama y dentro del Parque Regional del Sureste de Madrid. Al fondo, una antigua torre para la extracción de áridos abandonada y que ha quedado en pie como parte del paisaje. En la zona continúa la actividad de algunas graveras que proporciona materia prima para la construcción.

Serenidad histórica


Escribió José Pedro Pedreira....

La Plaza Mayor de Salamanca, que se muestra cuadrada y vanidosa en el centro mismo de la ciudad, no es sólo el símbolo máximo de la capital charra, es un corazón tranquilo que late con estruendo entre las piedras, la vida que entra sigilosa por el arco del Toro...
... se alborota en los cuerpos y las voces de jóvenes de todo el mundo que han venido a esta ciudad en busca del saber y acuden con frecuencia a pisar esas baldosas porque sobre ellas se encuentran y encuentran un aliento que no hay en la Universidad, y se serena en los cuerpos venerables de ancianos que se detienen en corros o se sientan en los bancos para hablar del mundo y los recuerdos, o en las miradas de esos hombres y mujeres de edad indefinida que desde las terrazas de los cafés son al mismo tiempo público y actores de una comedia eterna que lleva por título El Gran Teatro de la Vida.


Clerecía y Casa de las Conchas

... hay algo de serenidad histórica que impregna el aire de la ciudad y el alma de las gentes. Si te dejas, con sólo permanecer en ella y respirar, te puedes convertir en un ser nuevo.

Castilla y León, las ciudades y la vida. José Pedro Pedreira.

Mirador de la Dehesa Boyal de Somosierra

Oferta de otoño




"Ante tanta oferta, nosotros dudamos si mirar al parloteo de colores que avanza entre las copas, o descubrir a la altura convencional de nuestros ojos las cien diferentes costras de los fustes arbóreos, o, incluso y sobre todo, agachar la cabeza para descubrir esa erupción vital que son los hongos. Con la humedad que ayuda a los suelos a digerir las hojas,surgen no sólo las vaharadas de la fertilidad espontánea, también una larga colección de joyas tan coloristas como las que acaban de aterrizar sobre ellas. ..."

Texto de Joaquín Araújo, por si alguien no conoce su página, merece la pena leer la cita completa:

Joaquín Araújo. Calendario de la Vida

Los primeros rayos


Hace unos días rescaté un flash antiguo que utilizaba con la cámara analógica. Esa cámara ya no saca fotos, esta estropeada, y por lo que me han dicho, sin remedio. Pero el flash no se merecía aún el retiro. Le puse pilas nuevas y probé su funcionamiento, esta es una de esas fotos.

Sala Capitular y Refectorio


Heme aquí sentado y a cubierto en un día amenazante de lluvia. Visité de nuevo el castillo de Monzón en el pasado puente del Pilar y entré en esta enorme sala de 35 x 12 m. para resguardarme, la antigua sala Capitular-Refectorio de los Templarios, ahora convertida en auditorio, salón de congresos y exposiciones.
Esa mañana coincidí con otros visitantes, asombrados por el estado general de los edificios, las fachadas desconchadas y la falta de iniciativa en la restauración de los detalles.
Es cierto que el castillo ha sufrido un gran deterioro a lo largo de su historia, hoy nos muestra unas pocas pinceladas de su esplendor medieval. Aunque a mí, en general, me gusta la labor que están llevando a cabo en su restauración. Los edificios (torre del homenaje, sala de Jaime I, y esta misma sala Capitular-Refectorio) vuelven a ser espacios visitables, que dejan al descubierto los grandes deterioros que otros usos, otras guerras y la climatología han provocado, imposibles ya de restaurar, pero que con un poco de observación e información puedes llegar a rellenar y a colocar en su sitio. No se trata de ver sólo lo que hay, sino lo que fue. Hay pistas suficientes en todo el entorno para imaginar la vida, los hábitos y gustos de sus antiguos moradores. Aunque esta manera requiera por parte de cada visitante un ejercicio mayor de búsqueda y una reflexión.
Es mejor así: evitar la ruina de los edificios, por supuesto, pero dejar expuestas las cicatrices desnudas. No hay ninguna necesidad de decorar el castillo como el salón de nuestra casa, y recomponerlo a base de motivos elaborados por artesanos imitadores.
Hay obras que por desgracia se han perdido; dejemos para el cine las ambientaciones meticulosas de otras épocas.
 

Buitre



Este buen pájaro está fotografíado en la primavera pasada. Formaba parte de la exhibición de aves rapaces de la feria medieval de Tamajón, y aunque no me quedé a ver el espectáculo, sí disfruté viendo a estos animales de cerca.

Río Jarama


El Parque regional del sureste de Madrid es una de las zonas de naturaleza que tengo más cerca para practicar con la cámara al amanecer. En esta ocasión cogí de nuevo el tele 40-150 de Zuiko. No es un objetivo del que consiga una nitidez excelente, pero de momento y hasta que me decida por algún cambio, es el único tele que tengo.

Tampoco es un objetivo con un buen alcance para sacar fotos de las aves acuáticas que anidan en la zona. Hasta la fecha no he logrado acercarme lo suficiente, ni tengo el temple necesario para camuflarme y esperar a que pasen cerca mío. Así que me conformo con sacar el entorno, el río, las lagunas o la vegetación.

Perfil del Cabo Mayor


Estuve allí hasta que oscureció casi por completo, aunque no fui el último en marcharme. Al día siguiente era la fiesta de Cantabria y más de uno aprovechó las últimas horas de la tarde para disfrutar de la puesta de sol en el acantilado.